
A veces nos quejamos de no llegar a contactar nuestro « ser ». ¿Como es posible no poder acceder al “ser” que realmente “somos”?.
Es un engaño que un día nos ha convencido que éramos indignos o diferentes de nuestra verdadera Naturaleza y que es imposible de cambiar. Nos mentimos a nosotros mismos cuando pensamos que es imposible cambiar. Es importante observar como vivimos en una paradoja continua. Cuando decimos por ejemplo “soy incapaz”, empezamos bien diciendo “yo soy” y cuando decimos “yo no soy…” hay un “yo soy” que afirma no ser…
oco importa donde estamos. Lo que importa es la verdad que está presente “aquí y ahora”.
Mas allá de las formas, hay siempre
